lunes, 22 de septiembre de 2008

Aislamiento

Llega un momento en que ya no queda nadie, ni queda nada tampoco a lo que aferrarse. Nadie comprende ni quiere comprender: cuando hasta uno está aburrido de sí mismo, poco sorprende que los demás lo estén también, y que te lo digan en voz alta en cuando pueden. No hay nadie al otro lado del teléfono, y te sientes tan ajeno a la vida de los otros que incluso pensar en eso (que hay una vida afuera, gente que viene y va, personas que una vez te quisieron, o te quieren, un futuro) ya no te dice nada. La casa misma se convierte en una jaula. Tu propia cara en el espejo es una mueca extraña que parece que te hace burla. Es el penúltimo día. Estás a un solo paso de caer al precipicio. Y ya no queda nadie, ni queda nada tampoco a lo que aferrarse.

5 comentarios:

CONSOL dijo...

¿Qué quieres decir con en el penúltimo día?

Fer dijo...

Berbel, compañero, ojito con lo del penultimo dia... Cuidate mucho caballero, y pensa que siempre hay gente, siempre hay y si no la hay, podemos hacer que haya... Yo tambien estoy absolutamente solo, pero se que si me pongo las pilas habra gente... porque el mundo esta lleno de gente a la que podemos importarles. Cuidate mucho Berbel, un abrazo y animo!!!!!!

CONSOL dijo...

¿Cómo estás? No puedes decirnos "penúltimo día" y quedarte así.... Lo que dice FER, nos preocupamos por ti pero sólo tu debe hacer el esfuerzo final...
Ojito, ojito.....

Un gran abrazo...todavía tienes dónde asirte, si quieres....

CONSOL

Berbel dijo...

"Penúltimo día" es una forma de hablar... pero sí, me veo muy al final del túnel, tampoco voy a engañaros. Las cosas están verdaderamente chungas y a resistencia humana tiene un límite.

Pero gracias a todos por vuestro interés, de corazón ;)

CONSOL dijo...

Jo, es que asustas al personal ¿eh?
Te propongo una cosa, un reto...
¿Por qué no escribes sobre algo positivo mañana? ¿Podrás rescatar algo positivo en ti o en tu "maldita" vida?
Anímate.

Mañana te leo